LA PORTADA

El gran riesgo de la IA es desconfiar de lo humano

Roberto BeccariaLos protagonistas del sector temen perder el control, los agentes eluden los límites y las empresas tecnológicas siguen sumando deudas. Pero hay una cuestión aún más preocupante: ¿por qué las máquinas nos parecen mejores?
Carrera. Prueba de los cien metros lisos en los mundiales para robots humanoides, el pasado agosto en Pekín. © Achmad Ibrahim/ApPhoto/LaPresse

La carrera de la inteligencia artificial es más veloz que nuestra capacidad para controlarla, hasta el punto de que parece estar en juego la extinción de la humanidad. Resumiendo mucho, este sería el tono apocalíptico con el que algunos de los protagonistas de la revolución de la IA han lanzado las alarmas sobre el desarrollo de sus productos en un futuro muy próximo. El primero en tirar la piedra...

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