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Cartas

Una serenidad imposible En un momento de enfermedad, vivo sorprendida por la serenidad con que la estoy afrontando, una serenidad imposible en mí. Lo cierto es que desde el momento del diagnóstico se lo encomendé al Señor diciendo: «Lo pongo en tus manos». También he tenido bajones y tengo mis preocupaciones, pero con una serenidad que evidentemente no es mía. Me veo sostenida por Cristo y desde ...

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